Dejo atrás los versos que tenía escritos para inventarme historias de profetas y lo único que espero al terminar es que nuestros caminos se vuelvan a juntar.
La única costumbre que hay que enseñarles a los niños es que no se sometan a ninguna.
Recuerda: ''A nada te acostumbres para que nada te haga falta.''
Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.